mayo 22, 2026
En el marco del ciclo de conferencias «IA y Nuevas Economías» impulsado por Acento Global, Javier Slythe, nuestro responsable en I+D+I en proyectos de sustentabilidad, cambio climático y relaciones internacionales disertó en la conferencia «IA y sostenibilidad: innovación, sostenibilidad y toma de decisiones estratégicas». Allí abordó la paradoja energética de la inteligencia artificial, analizando su potencial para integrar la sostenibilidad en procesos, productos, sistema y trazabilidad.
El crecimiento de la Inteligencia Artificial trae aparejada una alta demanda energética, que requiere infraestructuras resilientes y capaces de abastecerla. En este marco las energías renovables pueden ser una herramienta clave que, desde la transición sostenible, potencien la transición tecnológica.
Un data center hyperscaler puede consumir una décima parte de lo que consume toda la Provincia de Córdoba. Ese es el lado oscuro. Pero del otro lado, un productor que aplica IA en riego ahorra entre el 25% y el 40% del agua. ¿Quién gana? Depende de qué hagamos nosotros los próximos 24 meses – Javier Slythe, I+D+I de HINS.
En este marco, Javier dio cuenta de algunos frentes donde la IA ya está ayudando a potenciar la transición sostenible, desde el impulso al sistema energético.
–Optimización de la red eléctrica (grid management). El sistema eléctrico está transicionando de una lógica unidireccional de grandes centrales y muchos consumidores a una en la que múltiples generadores chicos inyectan en la red. Sumado a esto, la generación de energía por fuentes renovables está creciendo exponencialmente. En este contexto, ya existen herramientas de IA que están ayudando a manejar estos grandes volúmenes de datos y predecir la generación energética de las fuentes renovables.
–Mantenimiento predictivo en activos energéticos, para detectar fallas y generar un ahorro vinculado a las tareas de mantenimiento. Por ejemplo, detectando microfracturas en paneles solares o fugas de metano en plantas de gas.
–Eficiencia en el consumo. Ya existen aplicaciones que ayudan a reducir costos energéticos en industrias intensivas de energía. Además, en el sistema de transporte están ayudando a optimizar los recorridos y la logística.
En Córdoba ya hay experiencias concretas de utilización de IA que demuestran cómo la meteorología aplicada, el análisis del territorio y los datos climáticos se vuelven estratégicos para la gestión regional. Estas soluciones permiten optimizar la generación de energías renovables, predecir picos de demanda eléctrica y fortalecer áreas críticas como la seguridad vial, la protección civil ante emergencias, el monitoreo ambiental y la toma de decisiones en el sector agropecuario, integrando la tecnología como un pilar fundamental para la resiliencia de la infraestructura provincial.
La integración de la IA para la sostenibilidad en las empresas
Por otra parte, Javier también dio cuenta de los cuatro niveles estratégicos en los que está siendo aplicada la IA para acelerar la sostenibilidad por parte de las empresas.
-Nivel producto, ayudando por ejemplo en la simulación de materiales más livianos o biodegradables para reducir la huella de carbono.
-Nivel operación, optimizando procesos críticos como el riego de precisión y el consumo energético de las plantas mediante mantenimiento predictivo.
-Nivel cadena, garantizando la trazabilidad completa en los modelos productivos, optimizando la logística de distribución y cumpliendo con normativas internacionales de mercados exigentes.
-Nivel sistema, donde la IA puede realizar un monitoreo satelital del territorio, procesar datos satelitales y climáticos para modelar el comportamiento de cuencas hídricas, prevenir riesgos y planificar la resiliencia de la infraestructura regional
Además, en la charla se abordaron otras tensiones clave para las empresas que empiezan a incorporar IA en sus procesos. Desde la diferencia entre usar asistentes para redactar, resumir o analizar información, hasta avanzar hacia el manejo de agentes capaces de ejecutar flujos de trabajo, automatizar tareas y generar alertas. También se abordaron tensiones de adopción, desafíos de gobernanza, calidad de los datos y dilemas que aparecen cuando la tecnología se implementa sin criterios claros de trazabilidad, validación y responsabilidad.
Aunque los desafíos son muchos, la IA ya forma parte de la realidad empresarial. La pregunta no es solo si vamos a incorporarla, sino cómo vamos a prepararnos para usarla con inteligencia, criterio y sentido de gestión.
El error más caro es arrancar sin saber qué problema están resolviendo. «Queremos usar IA en sostenibilidad» no es un problema, es una intención. Un problema en cambio, es: «tardamos dos meses en medir la huella de carbono y llegamos tarde al reporte», o «debemos reducir el consumo energético de nuestra planta». Bien formulado el problema, la solución decanta rápidamente. – Javier Slythe, I+D+I de HINS.
Para profundizar sobre estos temas, podés ver la charla completa acá: https://www.youtube.com/watch?si=g5amyn7Iwe3ZIHqj&v=nM3gek35tQQ&feature=youtu.be