marzo 23, 2026

Días atrás, desde HINS formamos parte del panel “Créditos de Carbono como herramienta de financiamiento de proyectos de descarbonización” en el marco de las jornadas de Biometano y Biogás realizadas en Buenos Aires. Una temática clave para reducir las emisiones de carbono y potenciar la utilización de Energías Renovables.
Durante la jornada se presentaron los avances normativos, los desafíos del sector, experiencias y perspectivas multinivel en el gobierno. También se indagó respecto a las distintas fuentes de financiamiento para el desarrollo de estos proyectos.
Carlos Villar, Presidente y fundador de HINS aportó su mirada sobre la temática, destacando que los créditos de carbono transforman el impacto ambiental en un recurso financiero. Para proyectos de biogás y biometano, pueden significar la diferencia entre una iniciativa viable y una que no logra financiamiento, porque convierten la reducción de emisiones en ingresos concretos que respaldan la inversión y aseguran sostenibilidad en el tiempo.

¿Por qué es importante transicionar al Biogás y al Biometano?
En primer lugar, porque es posible. La infraestructura de gas existente está preparada para el biometano. Es decir, la sustitución del gas natural por el biometano, no requiere una inversión extra para el desarrollo de una nueva infraestructura. Concretamente, la red de gas natural no necesita modificaciones para transportar biometano, tampoco las calderas, turbinas, motores y sistemas industriales.
El biogás y el biometano son gases renovables que contribuyen a la reducción de emisiones en toda la cadena de valor. Su uso es esencial para acelerar la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en diversos sectores, como la construcción, la industria, el transporte y la agricultura.
El biogás se genera a partir de la degradación de materia orgánica. Este proceso ocurre dentro de un digestor en condiciones anaeróbicas, es decir, sin la presencia de oxígeno. Gracias a la acción de distintos grupos de bacterias, los residuos orgánicos se transforman y liberan una mezcla gaseosa compuesta principalmente por metano (CH₄), en proporciones que pueden variar entre un 45 % y un 85 %, y dióxido de carbono (CO₂), que representa entre un 25 % y un 50 %. El resultado es un gas renovable con múltiples aplicaciones.
El biometano se obtiene a través del proceso de upgrading del biogás, alcanzando una pureza cercana al 100 % de metano y una calidad equivalente a la del gas natural, lo que le permite sustituirlo directamente. Sus aplicaciones incluyen la generación de calor y electricidad en distintos sectores productivos, así como la producción de combustibles limpios para el transporte.
Tanto el biogás como el biometano son alternativas energéticas ya altamente disponibles en el contexto internacional y en ciertos escenarios resultan económicamente competitivas, especialmente al considerar los beneficios ambientales y sociales que aportan su producción y utilización.
¿Qué está pasando en Argentina?
Argentina cuenta con un enorme potencial para el desarrollo del biogás y el biometano gracias a la amplia disponibilidad de biomasa agrícola, ganadera e industrial. La producción de soja, maíz, trigo, carne y lácteos generan residuos que pueden ser aprovechados energéticamente, convirtiéndose en una alternativa concreta de descarbonización y diversificación de la matriz energética.
En los últimos años, a nivel internacional, soberano y sub nacional se han dado pasos importantes en materia normativa y de financiamiento, aunque todavía queda camino por recorrer para escalar estos proyectos.
Oportunidades del biogás en Córdoba
Córdoba está a la vanguardia en la transición energética, se ha posicionado como un actor clave en la producción de biogás y biometano. Las características geográficas y la concentración de gran parte de la producción agropecuaria del país, la convierten en un escenario ideal para proyectos de aprovechamiento energético de residuos.
La Provincia está avanzando en la implementación de proyectos de biogás, aprovechando residuos agropecuarios para generar energía. Gracias a la articulación público-privada, este año, una planta de biogás en el Norte cordobés obtuvo la certificación de la entidad Climate Action Reserve, que la habilita a comercializar créditos de carbono generados en mercados internacionales. Además, la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) continúa llevando adelante proyectos de energías renovables a partir de biogás, incorporando energía limpia a la red eléctrica. En la actualidad ya se encuentran operativas más de 10 plantas de biogás en la provincia, con diferentes potencias instaladas y capacidades de procesamiento de residuos.
En este contexto, desde HINS impulsamos el desarrollo de proyectos que fomentan el desarrollo de bioenergías, aportando tecnología, ingeniería y gestión integral para garantizar la viabilidad y la competitividad de estas iniciativas. Nuestro objetivo es claro: acelerar la transición energética y contribuir a la descarbonización desde Córdoba hacia todo el país.